𝗙𝗲𝘀𝘁𝗶𝘃𝗮𝗹 𝗖𝘂𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹 𝗖𝘂𝗶𝗿 𝟮𝟬𝟮𝟲 𝗶𝗺𝗽𝘂𝗹𝘀𝗮 𝗲𝗹 𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗰𝗿𝗲𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗧𝗮𝗹𝗹𝗲𝗿 𝗠𝗲𝗿𝗰𝗮𝗱𝗶𝘁𝗼 𝗖𝘂𝗶𝗿🌈

En el marco del Festival Cultural Cuir 2026 – 8.ª versión, los días 20 y 21 de julio se realizó con éxito el Taller Mercadito Cuir, un espacio de formación que reunió a emprendedoras, emprendedores, artistas y personas creadoras interesadas en fortalecer sus proyectos desde la creatividad, la diversidad y el trabajo colaborativo.
Esta actividad marcó el inicio de la programación del festival, un encuentro que celebra el arte, la cultura y las diversidades, promoviendo el respeto, la igualdad y la construcción de una sociedad más inclusiva.
Con el lema «Porque a partir de crear también se puede construir un proyecto de vida», el taller brindó herramientas prácticas sobre economía creativa, identidad de marca, diseño, comercialización, redes de apoyo y sostenibilidad, mostrando que el talento también puede convertirse en una oportunidad para generar ingresos y transformar realidades.
La capacitación estuvo a cargo de Christopher Michel, diseñador de Empírico by Christoix, y Gabriel Monje, artista, diseñador y director creativo de GHS, quienes compartieron sus experiencias e inspiraron a las y los participantes a fortalecer sus emprendimientos con creatividad, identidad y propósito.
El encuentro también contó con la participación de representantes de distintos emprendimientos e iniciativas creativas, entre ellos Skov, Yura Arte y Diseño y exponentes del arte contemporáneo, entre otres, quienes intercambiaron experiencias y fortalecieron vínculos para seguir construyendo una economía creativa más inclusiva.
Durante el taller, Andrés Mallo, director de Diversa, resaltó la importancia de generar nuevas formas de economía desde la solidaridad y el trabajo colectivo. «Frente a la multicrisis, necesitamos repensar nuestras economías y nuestras propuestas sociales. El Mercadito es un modelo popular y cultural que debemos seguir fortaleciendo y adaptando a las necesidades de nuestras comunidades. Es posible salir adelante, pero necesitamos construir redes solidarias y afectivas con urgencia», expresó.
El Festival Cultural Cuir 2026 es organizado por Diversa, Fundación Estrategia 360 , Warmis Bolivia, Goethe-Institut, AECID, la Cinemateca Boliviana, SI – Swedish Institute y CDC Bolivia, instituciones que apuestan por espacios donde el arte, la cultura y los derechos humanos se unen para promover una sociedad más diversa e inclusiva.
A través de actividades como el Taller Mercadito Cuir, el festival continúa impulsando el aprendizaje, el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de emprendimientos creativos, demostrando que la creatividad también puede ser una herramienta para generar oportunidades, construir comunidad y transformar vidas.

Conversatorio: “El orgullo como práctica de transformación social”

El orgullo no es solamente una celebración. Es también una práctica cotidiana de resistencia, memoria y transformación social.
En tiempos marcados por múltiples crisis, las voces LGBTIQ+ nos invitan a reflexionar sobre las desigualdades que persisten, las luchas que continúan y las posibilidades de construir sociedades más justas, inclusivas y democráticas.
Te invitamos a participar del conversatorio “El orgullo como práctica de transformación social”, un espacio para dialogar sobre derechos, diversidad, racismo, clase, identidades y los desafíos que enfrentan nuestras comunidades en el presente.
Porque el orgullo es mucho más que visibilidad. Es una herramienta colectiva para cuestionar las desigualdades, ampliar los horizontes de la democracia y defender el derecho de todas las personas a vivir con dignidad, libertad e igualdad. En un contexto de profundas transformaciones sociales, reafirmamos la necesidad de construir sociedades donde la diversidad sea reconocida como un valor fundamental para la convivencia, la justicia y el ejercicio pleno de la ciudadanía.
📅 Viernes 26 de junio
🕙 10:00 a 12:00
📍 Galería de la Alianza Francesa – Sopocachi
🎟️ Ingreso libre

𝙋𝙤𝙗𝙡𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙏𝙧𝙖𝙣𝙨 𝙚𝙣 𝘽𝙤𝙡𝙞𝙫𝙞𝙖: 𝙡𝙖 𝙘𝙖𝙧𝙖 𝙢𝙖́𝙨 𝙘𝙧𝙪𝙚𝙡 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙚𝙭𝙘𝙡𝙪𝙨𝙞𝙤́𝙣

Las personas trans en Bolivia continúan enfrentando una de las formas más profundas y sistemáticas de exclusión dentro de la población LGBTIQ+. La violencia, la discriminación y la vulneración de derechos atraviesan distintos ámbitos de sus vidas, limitando su acceso a la salud, al trabajo, a la justicia y, en definitiva, a una vida digna.
Según la investigación Los estigmas y los derechos de la población LGBTIQ+ en Bolivia, realizada por Capacitación y Derechos Ciudadanos (CDC), las personas transexuales y transgénero constituyen uno de los grupos más vulnerados del país. La violencia estructural, los prejuicios y la exclusión social restringen sus oportunidades y ponen en riesgo su bienestar, su desarrollo y, en muchos casos, su propia supervivencia.
La investigadora y consultora Claudia Espinoza señala que «la población trans enfrenta altos niveles de estigmatización en los servicios de salud». Entre los testimonios recogidos en el estudio se encuentran denuncias sobre la revelación de información médica sin consentimiento, la negativa de atención debido a la apariencia física y la falta de reconocimiento de la identidad de género en los registros institucionales.
Estas prácticas generan miedo, desconfianza y, como advierte la investigación, un «alejamiento definitivo de los servicios de prevención y atención médica», profundizando las desigualdades que ya enfrenta esta población.
En el ámbito laboral, la exclusión es igualmente alarmante. La falta de políticas inclusivas, sumada a la discriminación cotidiana y a los prejuicios persistentes, empuja a muchas personas trans hacia la informalidad, la precarización laboral o el trabajo sexual como una de las pocas alternativas para garantizar su subsistencia.
Uno de los testimonios recogidos en el estudio afirma que «las personas trans son las más pisoteadas en sus derechos», reflejando una realidad marcada por la exclusión y la falta de oportunidades.
Esta situación afecta de manera particular a las mujeres trans. Como señala una de las personas entrevistadas: «La discriminación en los espacios de trabajo, combinada con la falta de políticas inclusivas, limita gravemente sus posibilidades de desarrollo personal». La discriminación laboral no solo restringe sus ingresos, sino también sus posibilidades de construir proyectos de vida en igualdad de condiciones.
Además, la población trans continúa siendo una de las más expuestas a abusos, violencia institucional y vulneraciones de derechos por parte de efectivos policiales y operadores de justicia. Rossy Yucra, directora de CDC, advierte que «combatir estos estigmas no es solo un deber legal, sino una urgencia humana para evitar que la impunidad siga afectando las vidas de estas personas».
Hablar de la población trans en Bolivia es hablar de una deuda histórica aún pendiente. No se trata únicamente de reconocer identidades; se trata de garantizar vidas libres de violencia, discriminación y exclusión, con acceso efectivo a derechos, oportunidades y condiciones dignas para todas las personas.
Porque los derechos humanos no pueden depender de la identidad de género. Deben ser una garantía plena para todas las personas, sin excepción.

ℂ𝕒𝕣𝕖𝕟𝕔𝕚𝕒𝕤 𝕪 𝕝𝕦𝕔𝕣𝕠 𝕔𝕠𝕟 𝕝𝕒 𝕤𝕒𝕝𝕦𝕕 𝕕𝕖 𝕝𝕒 𝕡𝕠𝕓𝕝𝕒𝕔𝕚𝕠́𝕟 𝕃𝔾𝔹𝕋𝕀ℚ+

La falta de medicamentos, la cobertura insuficiente de tratamientos especializados en el sistema público y el lucro en los servicios privados de salud son factores que afectan de manera directa el derecho a la salud de la población LGBTIQ+ en Bolivia.

De acuerdo con la investigación “Línea base sobre el estigma social en el ejercicio del derecho a la salud de la población LGBTIQ+ en Bolivia”, realizada por Capacitación y Derechos Ciudadanos (CDC) con el apoyo de la Asociación Nacional Sueca para los Derechos Sexuales y Reproductivos (RFSU), el Sistema Único de Salud (SUS) no cubre todas las necesidades médicas ni garantiza el acceso a medicamentos especializados. Esta situación obliga a muchas personas a recurrir a servicios privados para continuar sus tratamientos.

Sin embargo, en el sector privado las barreras persisten. El estudio identifica una forma de “violencia económica” que se expresa en cobros elevados por consultas, procedimientos e internaciones, generando un lucro desproporcionado sobre los cuerpos y las vidas de las personas LGBTIQ+.

Esta realidad se ve agravada por la exclusión laboral que enfrenta gran parte de esta población, especialmente las mujeres trans, quienes con frecuencia son empujadas hacia el trabajo informal debido a la falta de oportunidades y a la discriminación estructural.

Rossy Yujra, directora de CDC, señaló que este escenario se profundiza en el contexto de la crisis que atraviesa el país. “Lamentablemente, nuestra sociedad sigue siendo conservadora y, en tiempos de crisis, al Estado le resulta más difícil establecer prioridades. Los derechos humanos terminan siendo siempre el último eslabón de atención estatal”, afirmó.

Frente a esta situación, la investigación plantea la necesidad urgente de que el Estado reestructure el presupuesto destinado a salud e implemente políticas públicas que garanticen el acceso oportuno a medicamentos, tratamientos y tecnología médica, sin que la condición socioeconómica se convierta en una barrera para la supervivencia y el bienestar de las personas.

𝗣𝗼𝗯𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗟𝗚𝗕𝗧𝗜𝗤+ 𝗲𝗻𝗳𝗿𝗲𝗻𝘁𝗮 𝗴𝗿𝗮𝘃𝗲𝘀 𝗼𝗯𝘀𝘁𝗮́𝗰𝘂𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗮𝗰𝗰𝗲𝗱𝗲𝗿 𝗮 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱

El ejercicio del derecho a la salud en Bolivia sigue siendo un desafío cuesta arriba para las personas con diversa orientación sexual e identidad de género. Según la investigación «Línea base sobre el estigma social en el ejercicio del derecho a la salud de la población LGBTIQ+ en Bolivia», el personal médico y administrativo suele ejercer una violencia simbólica que va desde risas y comentarios negativos sobre los diagnósticos hasta la violación de la confidencialidad.
La investigación fue realizada por la organización Capacitación y Derechos Ciudadanos (CDC) con el apoyo de la Asociación Nacional Sueca para los Derechos Sexuales y Reproductivos (RFSU).
El estudio señala que esta problemática se arraiga en una cultura heteronormada que descalifica a quien es diferente. La heteronormatividad se refiere a todo lo que está estructurado bajo la creencia de que la heterosexualidad y los roles de género tradicionales son el único modelo natural, normal o válido en la sociedad.
El estudio también advierte que estas actitudes provocan que muchos pacientes prefieran no acudir a los centros médicos por miedo al maltrato, lo que agrava sus condiciones de salud de manera innecesaria.
Rossy Yucra, directora de CDC, señala que este fenómeno es estructural y afecta múltiples esferas de la vida: “Hay demasiado estigma, hay racismo, hay discriminación. Nosotros hemos logrado hacer investigaciones serias donde hemos podido evidenciar con datos en qué diferentes aspectos todavía esta población se siente mayormente vulnerada”, destacó en una entrevista con los medios de comunicación.
Para reducir estos niveles de exclusión, la investigación recomienda que el Estado boliviano asuma un rol activo en la sensibilización del personal de salud, desestructurando el sistema patriarcal que normaliza el estigma.
Yucra destacó que el estigma es tan fuerte que muchos jóvenes abandonan sus estudios para evitar el maltrato. Resumió que “solo mediante una formación humana profunda se podrá garantizar que la salud sea un derecho y no un privilegio condicionado por la apariencia o la identidad”.

𝑳𝒂 𝑷𝒂𝒛 𝒔𝒆𝒈𝒖𝒊𝒓𝒂́ 𝒃𝒓𝒊𝒍𝒍𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒅𝒆 𝒂𝒓𝒄𝒐𝒊́𝒓𝒊𝒔: 𝑨𝒍𝒄𝒂𝒍𝒅𝒊́𝒂 𝒓𝒂𝒕𝒊𝒇𝒊𝒄𝒂 𝒔𝒖 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒓𝒐𝒎𝒊𝒔𝒐 𝒄𝒐𝒏 𝒍𝒐𝒔 𝒅𝒆𝒓𝒆𝒄𝒉𝒐𝒔 𝑳𝑮𝑩𝑻𝑰𝑸+

La ciudad de La Paz atraviesa un momento significativo para la defensa de los derechos humanos y la inclusión. Tras la polémica generada por la supuesta desaparición de la Unidad de Diversidades Sexuales del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, el alcalde César Dockweiler ofreció disculpas públicas a la población LGBTIQ+, aclarando que la instancia no fue cerrada, sino sometida a un proceso de reestructuración administrativa que mantiene intactos sus recursos y capacidades de atención.
La Unidad de Diversidades Sexuales continúa prestando servicios gratuitos a la ciudadanía, entre ellos atención psicológica, orientación en salud sexual, prevención de la violencia, acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad y campañas de sensibilización contra la discriminación.
Organizaciones defensoras de derechos humanos destacan que el gesto del alcalde constituye un hecho poco frecuente en la gestión pública boliviana. Se trata de una de las primeras ocasiones en que una autoridad municipal de una ciudad capital reconoce públicamente el impacto de una decisión comunicada de manera deficiente y manifiesta su voluntad de reparar el daño causado a una población históricamente discriminada.
La aclaración también cobra relevancia porque La Paz ha sido, durante la última década, uno de los principales referentes nacionales en materia de políticas públicas para la diversidad sexual y de género. En 2018, el municipio promulgó la Ley Municipal Autonómica N.º 311 de Promoción y Respeto a los Derechos Humanos de las Personas con Diversa Orientación Sexual e Identidad de Género, considerada la primera norma municipal de este tipo en Bolivia. La ley fue construida en coordinación con organizaciones de la sociedad civil y el Consejo Ciudadano de Diversidades Sexuales y de Género. Su objetivo es garantizar el ejercicio pleno de los derechos humanos sin discriminación por orientación sexual o identidad de género. Entre sus principales disposiciones se encuentran la promoción de políticas de inclusión social, el acceso equitativo a servicios de salud, educación y cultura, la prevención de la violencia y la discriminación, así como la participación activa de la población LGBTIQ+ en la construcción de políticas públicas.
La normativa también establece principios como la igualdad, la inclusión social y el enfoque de derechos, además de impulsar programas de sensibilización dirigidos a servidores públicos y a la ciudadanía para fortalecer una cultura de respeto y convivencia democrática.
En ese contexto, la ratificación de la Unidad de Diversidades Sexuales representa mucho más que una decisión administrativa. Para activistas y organizaciones sociales, constituye una señal de continuidad de una política pública que ha permitido a La Paz consolidarse como un espacio de reconocimiento para las diversidades.
La Alcaldía paceña anunció además que prepara una agenda especial para conmemorar el Mes del Orgullo 2026, con actividades culturales, educativas y de sensibilización dirigidas a promover el respeto y la igualdad. Se prevé que edificios públicos vuelvan a iluminarse con los colores del arcoíris y que la bandera del orgullo acompañe los actos institucionales, reafirmando una tradición que ha convertido a la sede de gobierno en un símbolo de inclusión en Bolivia.
Con esta decisión, La Paz busca mantener una imagen construida a lo largo de años de trabajo conjunto entre autoridades, activistas, artistas y organizaciones sociales. Una ciudad que reconoce la diversidad como parte de su identidad y que continúa proyectándose como una de las urbes más abiertas, respetuosas y progresistas del país.
Mientras otras regiones aún debaten el alcance de los derechos de las personas LGBTIQ+, la ciudad maravilla reafirma su apuesta por una convivencia basada en la igualdad, la dignidad humana y el respeto a todas las personas, sin excepción.

𝟏𝟕 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐲𝐨: 𝐃í𝐚 𝐝𝐞 𝐋𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐂𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐇𝐨𝐦𝐨𝐟𝐨𝐛𝐢𝐚 𝐲 𝐓𝐫𝐚𝐧𝐬𝐟𝐨𝐛𝐢𝐚 𝐬𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐦𝐞𝐦𝐨𝐫𝐚 𝐚ú𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐝𝐢𝐬𝐜𝐫𝐢𝐦𝐢𝐧𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐲 𝐯𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚

Cada 17 de mayo, Bolivia conmemora el Día de Lucha Contra la Homofobia y Transfobia, una fecha instaurada mediante el Decreto Supremo N° 1022 en 2011, con el objetivo de promover campañas de sensibilización y educación pública contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Sin embargo, pese a los avances normativos alcanzados en el país, la población LGBTIQ+ continúa enfrentando exclusión, violencia y barreras estructurales en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
Bolivia cuenta con una de las bases legales más amplias de la región en materia de protección de derechos de la diversidad sexual. La Constitución Política del Estado, en su artículo 14, prohíbe toda forma de discriminación, incluyendo aquella basada en orientación sexual e identidad de género. Asimismo, la Ley N° 045 “Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación” establece sanciones frente a actos de violencia y agresiones motivadas por prejuicios hacia las personas LGBTIQ+.
Uno de los principales avances legislativos se dio en 2016 con la promulgación de la Ley N° 807 de Identidad de Género, que permite a personas transexuales y transgénero modificar su nombre, imagen y dato de sexo en documentos oficiales. No obstante, la Sentencia Constitucional 0076/2017 limitó parte de sus alcances al restringir derechos civiles derivados del cambio de identidad, como el matrimonio y la adopción.
En paralelo, el caso constitucional Aruquipa-Montaño marcó un precedente histórico al reconocer legalmente las uniones libres entre personas del mismo sexo en Bolivia, consolidando un importante avance en el reconocimiento de derechos.
Pese a ello, organizaciones e instituciones que trabajan en defensa de los derechos humanos advierten que la discriminación y la violencia persisten. La institución Capacitación y Derechos Ciudadanos (CDC) señala que las mujeres trans continúan siendo uno de los sectores más vulnerables debido a la exclusión laboral y las dificultades de acceso a salud y educación.
Según el estudio “Los estigmas y los derechos de la población LGBTIQ+”, elaborado por CDC durante tres gestiones consecutivas, la discriminación se agrava por la exclusión económica que afecta particularmente a personas transgénero y transexuales, quienes enfrentan serias dificultades para acceder a fuentes de empleo formal, viéndose muchas veces obligadas a recurrir al trabajo informal o sexual para subsistir.
De igual manera, diagnósticos desarrollados por el Instituto para el Desarrollo Humano (IpDH) revelan cifras alarmantes: el 68% de las personas LGBTIQ+ reportó haber sufrido acoso o discriminación fuera de su entorno familiar, mientras que el 71% afirmó haber tenido pensamientos suicidas en algún momento de su vida, como consecuencia del aislamiento social, la violencia y la falta de apoyo.
En este contexto, activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos remarcan la necesidad de fortalecer políticas públicas integrales que no solo garanticen derechos en el ámbito legal, sino que también promuevan condiciones reales de igualdad, acceso a oportunidades y una vida libre de violencia para toda la población LGBTIQ+ en Bolivia.

𝙄𝙣𝙫𝙚𝙨𝙩𝙞𝙜𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙧𝙚𝙫𝙚𝙡𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙖 𝙥𝙤𝙗𝙡𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙇𝙂𝘽𝙏𝙄𝙌+ 𝙚𝙣 𝘽𝙤𝙡𝙞𝙫𝙞𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙩𝙞𝙣𝙪́𝙖 𝙚𝙣𝙛𝙧𝙚𝙣𝙩𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙜𝙧𝙖𝙫𝙚𝙨 𝙫𝙪𝙡𝙣𝙚𝙧𝙖𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨 𝙖 𝙨𝙪𝙨 𝙙𝙚𝙧𝙚𝙘𝙝𝙤𝙨 𝙝𝙪𝙢𝙖𝙣𝙤𝙨

Este viernes, se presentaron los resultados de tres investigaciones realizadas entre 2023, 2024 y 2025 sobre “Los estigmas y los derechos de la población LGBTIQ+ en Bolivia”, un estudio que expone la persistencia de la discriminación, la exclusión y la vulneración sistemática de los derechos humanos de esta población en el país.
La actividad reunió a periodistas, activistas y representantes de organizaciones de derechos humanos. Participaron Capacitación y Derechos Ciudadanos (CDC), la periodista e investigadora Claudia Espinoza y el activista de derechos humanos Andrés Mallo, quienes compartieron los principales hallazgos y reflexiones derivadas del estudio.
La investigación, impulsada por CDC, organización con más de 30 años de trabajo en Bolivia, recoge testimonios de personas LGBTIQ+, entrevistas con autoridades e instituciones públicas y evidencia estadística que confirma que esta población sigue siendo uno de los grupos más expuestos a la vulneración de derechos humanos.
Uno de los datos más alarmantes revela que ocho de cada diez personas encuestadas denunciaron que su diagnóstico médico fue divulgado sin su consentimiento, lo que constituye una grave violación al derecho a la privacidad y a la confidencialidad en los servicios de salud.
El estudio también evidencia que las personas trans y quienes viven con VIH enfrentan las formas más severas de discriminación. Entre las principales situaciones reportadas se encuentran el rechazo institucional, la violencia simbólica, las burlas, el acoso psicológico y la negación de su identidad.
En el ámbito laboral, la investigación documenta despidos injustificados, obstáculos para acceder a empleos formales y remuneraciones por debajo del salario mínimo nacional, circunstancias que obligan a muchas personas a subsistir en condiciones de informalidad y precariedad.
La directora de CDC, Rossy Yujra Crespo, destacó que este proceso de investigación y articulación ha fortalecido las acciones de formación en derechos humanos y ha impulsado iniciativas como el festival Cuerpas, Celebrando la Diversidad, un espacio en el que el arte se convierte en denuncia, memoria y reivindicación.
Por su parte, la periodista e investigadora Claudia Espinoza señaló que, si bien Bolivia cuenta con un marco legal avanzado que prohíbe la discriminación y reconoce la identidad de género, persisten barreras institucionales y culturales que impiden el ejercicio pleno de estos derechos.
“El estigma social nace en la familia, la escuela, los servicios de salud y la justicia, generando violencia, exclusión e impunidad, especialmente hacia las personas trans. Más de la mitad de las personas encuestadas considera que se requiere una acción integral del Estado, priorizando la sensibilización, la educación y el cumplimiento efectivo de las leyes existentes para construir una sociedad más justa e inclusiva”, afirmó Espinoza.
El activista Andrés Mallo advirtió que en la sociedad boliviana persisten estructuras patriarcales, machistas y hegemónicas que continúan limitando el avance de los derechos humanos de las diversidades sexuales y de género.
“Nuestra sociedad mantiene patrones de rechazo patriarcal y machista que impiden que las diversidades puedan ejercer plenamente sus derechos”, sostuvo.
Durante la presentación, representantes de la comunidad remarcaron que “una democracia solo se fortalece cuando reconoce plenamente las diversidades y garantiza los derechos de todas las personas”.
Las actividades fueron organizadas junto a Diversa y Fundación Estrategia 360°.
Al cierre del evento, los organizadores informaron que las actividades del festival Cuerpas, Celebrando la Diversidad serán reprogramadas y que las nuevas fechas serán anunciadas próximamente a través de sus redes sociales.
699171595_1293464416229785_6424189222397596717_n
previous arrow
next arrow

La icónica SATINE llega al Festival Cuerpos en su 5ta versión ✨

 

Una noche para celebrar la diversidad, el arte y la expresión cuir en el marco de la Larga Noche de Museos 🌈

📍 Teatro Kuu Inti
📅 16 de mayo de 2026
🕗 20:00 Hrs.

Prepárate para una experiencia llena de performance, glamour, identidad y libertad sobre el escenario 💥

Organizan y apoyan instituciones y espacios comprometidos con la cultura, los derechos y la diversidad.